La vida de Daniel Radcliffe cambió para siempre en 2001, cuando solo tenía 12
años, y se convirtió en una estrella venerada por millones de fans. Una
fama que ha desvelado no supo asimilar y le empujó al alcoholismo.
"En mi caso, la forma más rápida de olvidar que estaba siendo analizado
en todo momento por todo el mundo era estar muy borracho. Y cuando estás
borracho, piensas: 'Oh, la gente me mira aún más, pero es porque estoy
tan borracho, así que tal vez debería beber más para ignorarlos aún
más'.

0 Comentarios